Son ejes de pensamiento, no temario. Cada pilar responde a una pregunta fundamental sobre cómo relacionarte con la tecnología.
Los pilares no son categorías de contenido (eso serían "temas"). Son formas de mirar la tecnología. Una misma herramienta puede verse desde varios pilares: ¿cómo funciona? (Pilar 4), ¿es segura? (Pilar 2), ¿debería usarla? (Pilar 5).
Saber qué pasa realmente cuando usas tecnología
Ejemplo cotidiano: Por qué Facebook sabe que hablaste de algo aunque "no te escucha".
Protegerte sin volverte paranoico
Ejemplo cotidiano: Configurar 2FA sin liarte con mil apps.
Estructuras que funcionan sin que las pienses
Ejemplo cotidiano: Un sistema de backup que no olvidas nunca.
Lo técnico explicado para usarlo, no para presumir
Ejemplo cotidiano: Qué significa realmente "la nube".
Elegir bien cuando hay demasiadas opciones
Ejemplo cotidiano: ¿Necesito realmente esta herramienta o es hype?
Tecnología que sirve a la vida, no al revés
Ejemplo cotidiano: Cuántas horas de pantalla son "demasiadas" para TI.
El diagnóstico te recomienda pilares según tu perfil y necesidades.